Mastering de rock: dentro del estudio de Will Borza
- Julio Monroy

- hace 10 horas
- 2 min de lectura
Un estudio pensado para escuchar
Visité Seismic Mastering, el estudio de Will Borza, ingeniero de mastering formado bajo la tutela de Howie Weinberg. Esa herencia técnica lo llevó a especializarse en mastering de rock, aunque también trabaja otros géneros. Por su sala han pasado masters de Deftones, Marilyn Manson, Black Keys, The Lumineers y My Chemical Romance, además de proyectos en Dolby Atmos para Dirty Heads y Papa Roach, tomando multitracks de lanzamientos anteriores para remezclar y masterizar en formato inmersivo.
Lo que más me llamó la atención de su flujo de trabajo fue la disposición del cuarto. El escritorio no está centrado frente a los monitores principales: está en una pared. Will se sienta en el sweet spot, escucha, decide mentalmente qué cambios hacer, se levanta, ajusta y vuelve a sentarse a escuchar. Nada de mouse ni pantallas entre él y la canción mientras toma decisiones. Según él, este cambio en el último año hizo sus masters más intencionales, porque evita el hábito de girar knobs por prueba y error sin pensar primero qué se quiere lograr.
La física detrás de la posición del subwoofer
La lección técnica más concreta de la visita tiene que ver con el subwoofer, un Genelec 7360A ubicado en la esquina frontal de la sala. Colocar un subwoofer en una esquina excita todos los modos de la habitación, lo que genera más picos (nodos) y menos nulos en la respuesta de graves. La razón para preferir esa posición es simple: un software de corrección como GLM puede bajar picos con ecualización, pero ningún software puede rellenar un nulo. Por eso la estrategia de Will es excitar todos los modos posibles y después aplanar con EQ, en vez de buscar una posición que minimice picos pero termine generando zonas muertas imposibles de corregir.
El resto del sistema está compuesto por monitores 8320 en el techo, 8330 en laterales y parte trasera, y 8341 con extensiones W371 en la pared frontal, con crossover en 60 Hz hacia los subwoofers y otro punto variable, definido automáticamente por GLM, entre 150 y 250 Hz hacia los 8341.
Sobre el efecto de pasar a monitoreo Genelec con corrección de sala, Will lo resumió así:
"mi cuarto me dice la verdad, sonicamente"
Esa certeza — saber que las decisiones tonales están basadas en una respuesta de sala confiable y no en suposiciones — es, para mí, la diferencia real entre mezclar a ciegas y mezclar realmente.
¿Quieres ver la conversación completa con Will Borza, incluyendo el recorrido por Seismic Mastering? El video está arriba. Y si quieres que este tipo de contenido te llegue directo, suscríbete a mi newsletter.





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